Sobre mí
Quién escribe esto
Me encontré una gatita de pocas semanas, abandonada, y me la llevé a casa sin tener ni idea de lo que hacía falta. En casa ya vivían dos podencos ibicencos rescatados, así que desde el primer momento tuve que aprender dos cosas a la vez: cuidar de una cría y presentársela a dos perros que llevaban años siendo los únicos.
Soy Raquel. Bigotia salió de ahí: de las noches raras, de las dudas tontas que no sabía a quién preguntar y de darme cuenta de que casi todo lo que encontraba escrito estaba o demasiado técnico o demasiado edulcorado.
Qué vas a encontrar aquí
Lo que he vivido de primera mano: aciertos, dudas y también los momentos en los que no supe qué hacer y tuve que pedir ayuda profesional. Escribo en primera persona porque es lo único que puedo contar con honestidad.
No soy veterinaria ni experta en comportamiento animal. Nada de lo que leas aquí sustituye la consulta con un veterinario o un etólogo. Cuando algo requiere una respuesta profesional, lo digo claramente.
Si estás leyendo esto porque te acabas de encontrar un gatito y no sabes qué hacer: ese es exactamente el motivo por el que existe Bigotia.